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Qué ver en Cantabria: 20 planes perfectos

Por Rita

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Para venir a Cantabria no se necesitan pretextos pero, si te preguntas qué ver en Cantabria, te contamos nuestros 20 planes perfectos para conocer esta maravillosa tierra.

Las montañas son los gigantes verdes que protegen la preciosa bahía de Santander, las olas de sus playas invaden la arena como caballos salvajes y las cuevas rupestres son los ojos de nuestros antepasados prehistóricos que nos vigilan.

Cantabria es infinita, de verdad, enamora por su naturaleza salvaje, sus paisajes indescriptibles, su legado histórico, su envidiada paz y también por su deliciosa gastronomía.

¿Aún te lo estás pensando? Síguenos y te contamos qué ver y hacer en Cantabria con estos 20 planes perfectos.

¿Quieres pasar una noche en un auténtico palacio?

Lee nuestro post: 3 Palacios en Cantabria: Una experiencia inolvidable

1. Santander: «la tacita de plata» de Cantabria.

Se respira el señorío de haber sido Residencia de verano del rey Alfonso XIII desde su pequeño casco histórico, en 1941 el fuego arrasó una gran parte del centro de la ciudad, hasta la majestuosa Península de la Magdalena coronada por el Palacio Real. Una ciudad «pindia» pero muy cómoda para poder pasear desde la bahía hasta el faro de Cabo Mayor recorriendo los acantilados de Mataleñas. Eso sí, no puede faltar una parada de avituallamiento para comer unas «rabas» o degustar un buen pescado en el emblemático Barrio PesqueroTe recomendamos leer nuestro post sobre el Barrio Pesquero.

Santander desde la bahía.
Santander / Glutendtrotters

2. Costa Quebrada, un paisaje de infarto.

Desde el Faro de Cabo Mayor se puede enlazar con una de las zonas más fascinantes, llena de desfiladeros y acantilados, Costa Quebrada. Se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la ciudad por su espectacular panorama recorriendo magníficas calas sin perder de vista los Picos de Europa.

Costa Quebrada en Santander.
Costa Quebrada / AGN

3. El bosque de las Secuoyas, Cabezón de la Sal.

Uno de los lugares más románticos de toda Cantabria. Dicen que abrazarlas te llena de energía positiva y, ciertamente, es sin duda lo que se respira entre las sombras de éstos colosos de la naturaleza. Indescriptible la paz y tranquilidad que envuelve éste pequeño pulmón a un pie de la autovía del Cantábrico.

Bosque de las Secuoyas de Cabezón de la Sal
Bosque de las Secuoyas, Cabezón de la Sal / Unsplash

4. Santillana del Mar.

Ni es santa ni es llana ni tiene mar pero es uno de los pueblos más bonitos de España con todos los méritos. Aunque muy concurrido siempre de turistas en épocas vacacionales es una villa medieval que merece la pena sin duda recorrer. Perderse entre sus callejuelas, tomarse un buen vaso de leche fresca acompañada de un sobao y conocer la Colegiata de Santa Juliana, son tres básicos de esta visita.

Sí, existe la opción del sobao pasiego SIN GLUTEN, y aquí está uno de los mejores obradores a nivel nacional, Las Quintas. Estas hermanas trabajan muy duro para que podamos degustar sus delicias sin gluten. Encontrarás un dispensario al inicio de tu paseo por la villa.

Santillana del Mar en Cantabria
Santillana del Mar / Glutendtrotters

¡Que no se te olvide llevar un calzado cómodo porque conserva el empedrado de sus calzadas y con una chaqueta debajo del brazo para cuando empieza a atardecer!

5. La Cueva de Altamira.

La original tuvo que ser cerrada para poderla conservar pero existe una réplica a 3 kilómetros de Santillana del Mar que se puede ver. Yo soy una de las afortunadas que en mi niñez pudo deleitarse con “La Capilla Sixtina Rupestre”, el mejor ejemplo de arte prehistórico del mundo. El Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira tiene una copia que nos acerca al misterio y grandiosidad original de la cueva. 

Bisón de la Cueva de Altamira. Una de las cuevas más emblemáticas de Cantabria y del mundo.
Bisón de la Cueva de Altamira / Pexels

6. Comillas.

Conocida como la «Villa de los Arzobispos«, es localidad natal de numerosos obispos y arzobispos. 

Noble y aristocrática villa llena de arte y cultura. El Palacio de Sobrellano, muy próximo, el palacio modernista del genial arquitecto catalán Antonio Gaudí, denominado «El Capricho«. Y frente a este conjunto arquitectónico, se erige la Universidad Pontificia

Edificio modernista con árboles a los lados
El Capricho de Gaudí

¿Se puede pedir más? Sí, posee una playa de fina arena próxima al puerto pesquero. Por su interés ecológico está incluida en el Parque Natural de Oyambre.

7. La Cueva del Soplao.

Cantabria puede presumir de albergar muchas cuevas prehistóricas pero también de poseer una cavidad única llena de estalactitas, estalagmitas, columnas, cristales de calcitas… que han adquirido a lo largo de los siglos las formas más inverosímiles, dejamos libertad a tu imaginación. Además de su valor geológico, la Cueva y su entorno albergan un excepcional patrimonio de arqueología industrial minera, con más de 20 km de galerías

Se puede realizar la clásica ruta con un guía o, para los más atrevidos, existen dos rutas de espeleología de distinta dificultad.

No te olvides de un buen calzado y una chaqueta de abrigo, el suelo es húmedo y la temperatura baja, de ahí que se conserve todo su esplendor.

Website de La Cueva del Soplao

¿Te atreves a deslumbrarte con la impresionante Ruta de los Faros en Cantabria?

Lee nuestro post: 5 faros para iluminar tu viaje por Cantabria

8. Faro del Caballo.

En Santoña. Es una visita indispensable, si te gusta caminar existen hasta cinco rutas con diferentes grados de dificultad alrededor del Monte Buciero con unas vistas maravillosas. Para llegar a la parte más baja hay que sufrir con los 700 escalones del acceso, pero se eriza el vello con el espectáculo a cualquiera que se precie.  Para los amantes de los barcos hay paseos por la bahía desde los que poder disfrutar sin sudar ni una gota. Y para los más aventureros, travesías en kayak.

Faro pequeño con árboles y mar en el fondo
Faro del Caballo

Y como colofón, acércate a degustar unas anchoas en la visita a alguna de las conserveras más famosas del lugar y de paso conocer el duro trabajo de las sobadoras. Así se conoce a las mujeres que limpian los bocartes manualmente uno a uno para que podamos paladear este manjar.

9. Castro Urdiales.

Muy cerca de Santoña y también municipio costero, digno del reconocimiento como Conjunto Histórico. Destacan la iglesia de Santa María, la mejor obra gótica de Cantabria, el castillo-faro, el puente medieval y la ermita de Santa Ana. El atardecer de esta villa es único, no lo dejes escapar.

Puerto de con barcos de madera y edificios al fondo
Puerto de Castro Urdiales

¿Ya has abierto boca? Continuamos hacia el interior de la Comunidad, hasta ahora sólo te hemos enseñado unas pinceladas de la costa más verde.

10. Potes.

Es el punto neurálgico de la comarca de Liébana. Pero sólo el camino hasta llegar embelesa a cualquier turista. La belleza del desfiladero de la Hermida, los deliciosos quesos de Bejes o las «casucas» típicas lebaniegas de Mogrovejo… Y, por supuesto, el Monasterio de Santo Toribio, no sólo para devotos, las vistas desde sus miradores no tienen desperdicio.

Edificios de piedra
Potes

11. Teleférico de Fuente Dé.

¿Vas a perderte esta sensación? Casi se puede tocar el cielo con las manos desde el Mirador del Cable a 1.832 metros de altura. Frente a la atenta mirada de los Picos de Europa, una de las mejores panorámicas de toda Cantabria. Eso sí, ¡espero que no tengas miedo a las alturas! Se puede ascender a pie pero no es cosa de poco. Para la vuelta puedes regresar caminando por el sendero maravilloso de unos 14 Km

Montaña y un teleférico
Teleférico de Fuente Dé

Para recuperar las fuerzas nada mejor que un buen cocido lebaniego, resucita a un muerto.

Website del Teleférico de Fuente Dé

12. Valles Pasiegos.

Si no has cogido aún ningún kilo en este viaje gracias a nuestras rutas recomendadas, aquí no te vas a poder librar. El olor de los sobaos y las quesadas invaden todo el paisaje, como si de la boina de un pasiego se tratara. No sólo alimentan sus dulces, también su naturaleza y tradición. Desde Puente Viesgo hasta la Vega de Pas, pasando por Selaya, Villafufre… Son tantos los pueblos llenos de encanto que no terminaríamos de nombrar.

Plaza empedrada con edificios de piedra
Vega de Pas

13. Liérganes.

Pertenece a los Valles Pasiegos. Es otro de los pueblos más bonitos de Cantabria, muy cerquita de Santander, lleno de balconadas de madera llenas de flores. Además puede presumir de ser la localidad que vió nacer a uno de los seres legendarios de la mitología cántabra, el hombre-pez, con una historia de lo más curiosa, que traspasa fronteras.

Puente de piedra con río
Liérganes

En el siglo XVII un joven del pueblo se desnudó y tiró al río, nadando río abajo se le perdió la pista, dándole por ahogado a las horas. Cinco años después unos pescadores de Cádiz encontraron un ser extraño con apariencia humana con cola de pez al que consiguieron atrapar a base de migas de pan y sonsacar una única palabra: «Liérganes».

Es un pueblo lleno de encanto y ¡de chocolate con churros! pero aún no conocemos ningún sitio en la zona que los hagan SIN GLUTEN.

14. Cabárceno.

El Arca de Noé a 20 minutos de Santander

Un paisaje excepcional que nace en una mina de hierro y se aprovecha para dar cobijo y vida a animales de los cinco continentes. En semicautividad y entre 5000 especies de árboles y arbustos diferentes. Todo un espectáculo para los sentidos. Se puede recorrer en coche o en bus, es un parque natural que lleva más de tres horas ver completamente. Además posee teleférico con dos rutas diferentes para observar su grandiosidad a vista de pájaro. 

Mujer y niña con osos al fondo
Parque de la Naturaleza de Cabárceno

Si no quieres cargar con la comida no te preocupes, hay servicio de cafetería y restaurante dentro del parque.

Website del Parque de la Naturaleza de Cabárceno

15. Bárcena Mayor.

Disfruta de sus casonas de piedra y de algún lugareño tallando a mano unas albarcas. En el corazón del Parque Natural Saja-Besaya, se conserva aún el estilo rústico de las casucas de Cantabria.

Casa con flores de Bárcena Mayor. Uno de los pueblos más bonitos de Cantabria.
Casa con flores en Bárcena Mayor

Es la zona idónea para realizar alguna ruta de senderismo, las opciones son infinitas, y probar el cocido montañés en cualquiera de sus restaurantes.

16. El salto del río Asón.

El nacimiento de éste río esconde otro tesoro natural en estas tierras, una cascada de 70 metros de caída con forma de cola de caballo. Se puede acceder sin mucho problema a la parte baja por un sendero a través del bosque. A comienzos de la primavera, después del deshielo de las montañas, tendrás que tener cuidado de no mojarte, es cuando está en pleno esplendor.

Cascada del río Asón. Cantabria.
Cascada del río Asón

17. Nacimiento del río Ebro.

En Cantabria nace el río más caudaloso de España, en Fontibre, próximo a Reinosa. Hay que ser cauteloso en el acceso al punto del nacimiento porque es un poco encrespado pero desde allí parte un paseo precioso bajo una arboleda que parece de cuento de hadas y donde podrás hacer hasta picnic porque hay mesas resguardadas entre los árboles.

río con árboles a los lados y una estatua de una virgen a la izauierda
Nacimiento del río Ebro en Fontibre

18. Brañavieja.

¡Para los esquiadores! 

Cantabria tiene una muy buena estación de esquí en Alto Campoo, con 20 pistas para todos los niveles y escuela para aprender a deslizarse, con esquís o snow. Hay varias casas de alquiler de equipos con lo que no necesitas tener el tuyo propio. Para los niños y miedosos hay zonas para trineos y tirarse unos buenos bolazos.

Si te animas puedes hacer ruta hasta el Pico Tres Mares también, en invierno con raquetas, y gozar con la panorámica.

¡Y que no falte una buena sopa de ajo o un caldo calentito para entrar en calor!

Persona en la nieve
Alto Campoo

19. Julióbriga.

Los yacimientos arqueológicos en toda Cantabria son innumerables. Gracias a las bellas montañas que la rodean costó mucho invadir estas tierras. Así que los vestigios romanos se encuentran por todas partes. Ejemplo de ello es la ciudad romana de Julióbriga y un trozo de  la calzada romana del valle del Besaya, a unos pocos kilómetros.

Nacimientos romanos
Julióbriga

20. Castillo de Argüeso.

En una colina próxima a Reinosa, se pueden divisar las dos torres de piedra de este castillo medieval al que se puede acceder con una visita guiada que nos introduce de pleno en la Edad Media. Las vestimentas de los figurantes que trabajan allí, las imponentes salas y la solemnidad del edificio, recrean la época a la perfección.

Castillo en el alto de una colina
Castillo de Argüeso

Los colores del atardecer desde aquí son increíbles, no te lo puedes perder.

¡Te lo dijimos al principio! Cantabria es infinita, tienes que verla con tus propios ojos para ver que no te engañamos. Dejamos en el tintero un montón de sitios, no sólo existen 20 planes perfectos para conocer Cantabria, pero si te lo contamos todo no tiene ninguna gracia.

Descubre por tí mismo todos los secretos que esconde esta preciosa tierra y si te animas, estaremos encantados de que lo compartas con nosotros.

Permítenos llevarte a lugares inolvidables.

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Sobre el autor

¡Hola, soy Rita! Tengo más de 20 años de experiencia en el sector turístico, especializada en el ámbito hotelero. Cofundadora de Glutendtrotters junto con Manuel. Amante de los viajes y adicta a la búsqueda constante. Mamá orgullosa de tres maravillosas hijas. Me encanta escribir, la moda, el teatro y tomarme una copa de vino por las noches.

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